Planeamiento Tributario

Diseñamos la estrategia fiscal de su empresa para aprovechar los beneficios que la norma permite y anticipar contingencias.

El planeamiento tributario consiste en ordenar las decisiones del negocio antes de que se produzca el hecho imponible. No se trata de pagar menos de lo que corresponde, sino de no pagar de más por una estructura mal diseñada, un contrato mal redactado o una operación registrada fuera de tiempo.

Qué resolvemos

La mayoría de las contingencias que detecta la Administración en una fiscalización no nacen en el área contable: nacen en decisiones comerciales, societarias o de financiamiento que se tomaron sin medir su efecto fiscal. Revisamos esas decisiones con anticipación y le entregamos el número a la gerencia antes de firmar.

Qué incluye el servicio

  • Diagnóstico de la situación tributaria actual. Revisión de los ejercicios no prescritos, del régimen aplicable y de las cuentas con mayor riesgo de reparo.
  • Proyección del Impuesto a la Renta. Resultado tributario estimado del ejercicio y pagos a cuenta, con escenarios alternativos.
  • Revisión de gastos deducibles. Análisis de causalidad, fehaciencia y bancarización, con foco en los conceptos que la Administración observa con más frecuencia.
  • Uso de beneficios e incentivos. Depreciación acelerada, convenios para evitar la doble imposición, saldos a favor y créditos no aplicados.
  • Informe con recomendaciones priorizadas. Cada medida con su sustento legal, su impacto estimado y el plazo en que debe ejecutarse.

Cómo trabajamos

  1. Levantamiento de información. Estados financieros, declaraciones juradas, libros electrónicos y contratos relevantes.
  2. Análisis y modelado. Cuantificamos cada alternativa y medimos el riesgo que trae asociado.
  3. Presentación a la gerencia. Exponemos las opciones en lenguaje de negocio, no solo en lenguaje técnico.
  4. Implementación acompañada. Ajuste de políticas, formatos y procedimientos junto a su equipo contable.
  5. Seguimiento trimestral. Verificamos que lo acordado se aplica y corregimos desvíos.

Una decisión tributaria bien tomada casi no se nota. Una mal tomada se paga con intereses y multas tres años después.

Resultados que puede esperar

  • Carga fiscal proyectada y conocida con anticipación, sin sorpresas en el cierre.
  • Menor exposición a reparos por gastos sin sustento suficiente.
  • Documentación ordenada y disponible ante cualquier requerimiento.

¿Para quién es?

Empresas del Régimen General o del Régimen MYPE Tributario con operaciones en crecimiento, que estén evaluando inversiones, reorganizaciones societarias, financiamiento o el ingreso a nuevos mercados.